“En los Estados Unidos lo que no ha dejado de crecer es la pobreza. Al mismo tiempo que gastan miles de millones de dólares en Irak y en Afganistán para masacrar familias enteras, vayan a Nueva Orleáns (…) Hace poco vi al alcalde de Nueva Orleáns clamando ayuda. Vayan a ver a los latinos y negros excluidos. Vayan a ver cuántas personas han sido retiradas del Seguro Social. Vayan a ver la miseria y pobreza. Sin en algún país hay pobreza, miseria y desigualdad es Estados Unidos (...) 66 veces es la diferencia entre una elite súper enriquecida a la que pertenece el presidente George Bush y la gran mayoría del pueblo de Estados Unidos (…) Pido a Dios por el pueblo estadounidense”, puntualizó el Jefe de Estado.